martes, 27 de diciembre de 2016

Ahora que se puede celebrar la Navidad

Foto: Carlos Luis Sotolongo
El burro que sube buscando el barrio de la Loma de los Chivos en Trinidad, viene manejado por José, futuro padrastro de Jesús, el Mesías. Es 19 de diciembre de 2016. Este José, sin embargo, no rebasa los 17 años.

Es un José mestizo, joven mulato criollo, que de un metro 60 centímetros de estatura y con un físico todavía un tanto infantil. Viene con María, una María de 12 años rubia como pocas en este país caribeño. Cabalgan con una bocina y medio centenar de niños y jóvenes, algunos ancianos y el sacerdote de la parroquia al son de los clásicos villancicos navideños.

María y José piden posada durante los días previos a la Nochebuena, en espera del 25 de diciembre, día oficial de la Navidad para la Iglesia Católica. Pero si José (Liosdany Cidrón Jiménez) hace el periplo con una sonrisa garabateada en el rostro, es porque los tiempos han cambiado. Porque tres Papas católicos han pasado por tierra cubana en menos de dos décadas, porque se ha restaurado un poco la tormentosa relación Iglesia-Estado en Cuba.

martes, 20 de diciembre de 2016

Turistas


Al alza del turismo, leal amiga nuestra

Existe una ciudad en Cuba que está habitada por turistas. Una ciudad de 500 años y estilo colonial, como una pequeña Varsovia en el centro sur de una isla en el Caribe por donde pasan cada día unos 1500 visitantes y donde sus propios habitantes igual parecen andar de pasada.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y Del Espíritu Santo, les voy a contar la historia de Trinidad. Aunque, llegado el caso, sería mejor escribir en el nombre del trinitario, y del turista, y del santo espíritu del CUC. Pero como del CUC y los trinitarios ya se ha hablado bastante, yo mejor me quedo con los turistas. Y ya si la cuestión es de intertextos sobre la santísima trinidad, pues de los visitantes foráneos me encargo en el nombre de los hostales, las paladares y las/los jineteras/ros.

martes, 13 de diciembre de 2016

Viñales


Foto: Yariel Valdés
A la Octava Graduación de Periodismo de la UCLV

Despertar en el mismo corazón de Viñales parece demasiado perfecto. Tanto que puede resultar nocivo, como un espejo ante imperfecciones propias o como un hervidero de emociones para creer que no se es feliz en otro lugar. El verde de las hojas, un cielo que parece derramarse, intenso, sobre las lomas, configura la estampa bucólica más hermosa de toda Cuba, un ambiente tan natural que da ganas de lavarse la ciudad que traemos encima y quedarse allí para siempre.

En una mañana de 2011, desperté en una de las cabañas del campismo Dos Hermanas, en el mismo corazón de la cordillera de Guaniguanico, donde estaba junto a una camada de futuros periodistas. Lo primero que me topé fue la singularidad de los mogotes, montañas deformadas por la erosión del tiempo que recuerdan que el almanaque no siempre desvanece la belleza, sino todo lo contrario: la exalta. Estaba de pie, frente a dos elevaciones tan cercanas, tan alcanzables, tan simétricamente deformes… y respiré profundo, o mejor, suspiré.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Primeras horas


“¡Cumpleaños feliz, Cumpleaños feliz!...” a las 11:59 PM del viernes 25 de noviembre la tradicional canción de cumpleaños arremetió en el celular del amigo que nos dio la noticia. Era una noche trivial de viernes en La Habana. Yo estaba junto a unos amigos de visita en la capital y esperaba entrar al vientre de la Fábrica de Arte Cubano, ese centro nocturno de calado en el mundo cultural capitalino.

“¡Se murió Fidel!” Dijo nuestro amigo desde el otro lado del teléfono, acaso con la certeza de que la felicidad del cumpleaños se le había trastocado sin remedio. La primera reacción fue obvia: “¿Qué? ¿Cómo? ¡No chives, deja eso que con esas cosas no se juegan!” Y negamos, como quien reniega de la concreción de un imposible. “Raúl ha emitido un anuncio en la televisión”, escuchamos y de inmediato comenzamos a contrastar fuentes.

Las llamadas se cruzan. Se cuelgan y descuelgan teléfonos. Sorpresa. Admiración. Asombro. ¡Shock! Una amiga con internet en la casa confirma que las redes están colapsando con la noticia, que la prensa oficial cubana lo está posteando en redes sociales. Las dudas se disipan.

martes, 22 de noviembre de 2016

Prostituto por diversión


La primera vez que le ofrecieron tener sexo por dinero, Andy Portales tenía 21 años y empezaba el segundo curso de su licenciatura, en Santa Clara. En unas vacaciones se había trasladado de Placetas a La Habana con unos amigos que le iban a enseñar la vida de la capital profunda, cuando la noche se mezcla con el día, sin remordimientos.

Fue en un cuarto en el Vedado. Un alquiler. Frente a él esperaba un canadiense que conoció en el malecón. Cuando lo vio desnudo, se dijo a sí mismo que aquel hombre era apetecible. Un rubio hermoso de dos metros estaba dispuesto a pagarle una suma igual de apetecible que él. Una ganga: ¿disfrutar y recibir dinero además? El negocio perfecto, pensaba.

“Yo no me dedico a eso”, es la frase que a manera de ardid entremezcla en sus relatos, en franco recurso no para convencer a los demás, sino para convencerse a sí mismo.

Andy no responde a los clichés de la prostitución masculina. Ni tiene pectorales como piedras incrustadas en el pecho ni un cuerpo que destila testosterona. En cambio, al hablar, manotea delicadamente. Su homosexualidad es visible. Tiene los rasgos de un intelectual amanerado pero en determinados contextos puede pasar inadvertido, engañar si quiere aparentar lo contrario. Su carácter es flemático, lento. Su inteligencia, innata. El mundo de la moda lo seduce y se le nota al vestir.

martes, 15 de noviembre de 2016

Mayorías étnicas


De Donald Trump no me preocupa demasiado su discurso político: ni el muro fronterizo construido para y por mexicanos, ni la minimización del calentamiento global y las tragedias medioambientales, ni su postura frente a Medio Oriente, ni su discurso expreso por congelar de nuevo el deshielo con Cuba. No me preocupa demasiado el que ya sea un hecho su presidencia en los EE.UU. A fin de cuentas el hombre es un demagogo: se encargó de decirle a todos lo que querían oír aunque una vez electo el tono del discurso fuese más sosegado y pacifista. Jorge W. Bush no formó tanta alharaca y fue bastante nocivo al mundo.

Me preocupa, eso sí, que haya tenido que recurrir a un recurso que a la larga resultó efectivo. Dirigió su mirada a quienes permanecen tras bambalinas en la realidad norteamericana, como el monstruo dormido que volvió a despertar. Demasiados años hartos de escuchar en los medios, en las figuras públicas, en escuelas y universidades… sobre esos otros que siguen siendo minoría (los negros, los gays, los latinos, los inmigrantes…).

El hastío provocado por crisis políticas, dicen, le ha dado el voto electoral a Trump. Ese hastío del que ahora se jactan los analistas —y que no previeron antes— como el catalizador para que millones salieran a defender al republicano en las urnas, no es más que el reflejo de lo que EE.UU. es y quiere ser. Y lo que EE.UU. sea o quiera ser, no olvidemos que nos afecta a todos. TODOS.

martes, 8 de noviembre de 2016

Soliloquio de las tardes de noviembre



Si no fuera por las clases de emprendimiento a las que asisto, y a las poquísimas horas de internet de Etecsa que puedo permitirme, y a las lecturas de buen periodismo online cubano y extranjero y a un libro de cuentos del Gabo y al Tambor de Hojalata de GünterGrass y a dos o tres series y películas del Paquete Semanal y a los apuros de los que saco a mis padres en su administración de un Hostal… ahora mismo estuviera arrojado a la dejadez extrema. Como mínimo entregado a una adicción. El aburrimiento es una enfermedad que me mata, peor que una seguidilla de trabajos estresantes, de madrugones o reuniones insulsas. El aburrimiento debería morir. El aburrimiento está sentado a mi lado ahora y lo veo con intenciones de sostenerme las manos para que no escriba. El aburrimiento es un éxtasis enfermizo que pretende hacer mitosis e infectar cuanta acción cubra mis días hoy. Pero si no fuera por esta triste condición freelance a la que me han obligado a ejercer. Periodista de uno que otro trabajo al mes, como para que se atrofien las palabras que tengo contenidas. Palabras buenas malas obscenas pudorosas apologetas irreverentes bien escritas malescritas con sentido sinsentido planificadas fortuitas. Es decir, palabras periodísticas. Yo no tuviera esta desgracia de aburrimiento si no fuera por eso. Suerte la de mi blog y estos arranques. Dice Wikipedia que casi la mitad de los que ejercen el trabajo freelance son periodistas o escritores. Debe haber casi una mitad de periodistas y escritores moribundos de aburrimiento. !Ah, la redacción!, esa melancolía empozada en mis recuerdos, ese oasis donde los chicos (mis chicos) siempre discutían de lo malo que está el periodismo en Cuba (discutían de esos debates en las redes que creemos son el non plus ultra de la opinión pública nacional y solo queda en unos pocos), de quién fue el último que se estrenó en medios alternativos (extranjeros, privados, subversivos, lo que sea), de qué salió en Oncuba, El Estornudo, Periodismo de Barrio, El Toque o Cartas desde Cuba, de si Rasverg esto e Iroel lo otro, de que no hay ni sillas ni buena conexión ni eso parece una redacción, de que si malas coberturas, malas caras, valores noticias, botaron a Pantoja, la Upec nacional, cobertura de Mathew, sotserra , otra vez la dichosa carta… ¡qué linda esta tarde de noviembre, con sus tonos naranja en el crepúsculo y su aire fresco que despeina quien sabe si a Pilar o a la nieta de Pilar! ¡Qué poco agradables estas fuerzas que me arrastran a escribir cosas que mejor debieran quedarse escondidas! Mejor escribir, por ejemplo, de lo que ya ponía, de que las tardes en noviembre son hermosas, de qué bello el sonido del agua ahora que brota de las tuberías, o los pájaros que sobrevuelan por el cielo naranja del otoño al anochecer. De esas cosas es mejor escribir a veces, aunque solo sirvan para alimentar ese triste efecto placebo con que llenamos muchas veces la prensa. Pero al final es una relación de ganar/ganar ¿no? La gente no percibe del todo la realidad de algún problema. El periodista acomoda la zona de confort y alimenta la musa de poesía. O la vanidad personal, la de pensar que ha descubierto una panacea. No todo el mundo tiene que ser mártir, ni escribir un reportaje al pie de la horca. Lo demás que quede en una pasajera tormenta de ideas. Como esta.

martes, 1 de noviembre de 2016

Limones Cantero (II)



De los secaderos de café en el campamento de Limones Cantero, en un punto rural de Trinidad, me acuerdo un día de agosto de 2016, mientras marcho en un carro y dejo atrás esos predios. Decía que es domingo, y me muevo hasta Santa Clara dentro de un auto hermético, a salvo de las llamas a las que conocen como calor de agosto.

Los secaderos eran el sitio simbólico donde no apilaban el café recién colectado, sino a nosotros en plan infantería. Sin embargo, en la noche trasmutaban hacia un mundo diferente. El mundo donde se hacía esencial la escuela al campo o, llegado el caso, donde recordábamos por qué, a pesar de todo, nos gustaba estar ahí, por qué habíamos accedido a vivirlo en vez de fingir una enfermedad o desgarrarse en llanto el primer día para dar media vuelta y no volver jamás.

Los secaderos, de noche, eran la vida misma de la escuela al campo. El parque G de Limones Cantero, la discoteca de turno, el burdel, el escenario de artistas, el mirador de nuestras vidas. Después de las 8 de la noche no se veía nada, no podíamos entrar en los albergues, donde yacía la única luz adecuada. Por eso empacábamos linternas y colchones, y nos tirábamos en grupo a mirar al cielo ¿Acaso hay un cielo estrellado más hermoso que el de una noche otoñal de la ruralidad cubana?

martes, 25 de octubre de 2016

Limones Cantero (I)


Un domingo, a las tres de la tarde, desde la ventanilla del auto que me llevaba de Trinidad hasta Santa Clara —en esa carrera infatigable que mantengo por vivir en dos lugares al mismo tiempo: familia y profesión, dos casas y ninguna mía— un vistazo me trasladó de vuelta 13 años atrás. Apenas un destello de la imagen por la ventanilla del auto. Un flash instantáneo pero plenamente real. Ni detención. Ni parada. Ni husmeo. Pero pude ver, justo al lado de la carretera, mi primera escuela al campo ¡Ah, la escuela al campo!...

Había olvidado que hubo una época en Cuba en que era menester combinar estudio y trabajo. La secundaria básica nos sorprendía dura sobre los meses de octubre o noviembre. De un zarpazo nos quitaban la ñoñería y nos montaban en una guagua Girón rumbo al corazón rural del municipio donde residiéramos, lomas van lomas vienen en el firmamento… 30 días en contacto con la naturaleza y conociendo las bondades de las labores agrícolas.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Transformismo y Humor: la fórmula de Blaccucini


Fotos: Yariel Valdés González
Blaccucini nació en el patio del Mejunje, Santa Clara, el primero de septiembre de 2007, cuando decidió pintar de rojo intenso sus labios negrísimos y evitarle a la gente, arrancándole risas, tristezas similares a las suyas. Le pusieron así, Blaccucini, con dejo paródico, por ser el Black Cousin (Primo negro) de una familia enorme.

23 años antes de esa fecha, en Camajuaní, habitando un hogar de más de 10 personas, nació Denet Oliva Triana, el niño barón que palpita debajo de esta mujer y que en la calle reconocen como “Blancuchini”, acaso por parecer una ironía la del propio nombre, que suena como blanco y, en cambio, anuncia una figura negra.

Los más acérrimos dirían que la desgracia no podría ser doble: “¿Negro y maricón? imposible”, pensarían. En todo caso es triple para el imaginario discriminatorio: Negro, gay, transexual. Nada que le haga perder el sueño.

martes, 4 de octubre de 2016

Huracanes


Ahora, mientras escribo, la tarde comienza a nublarse. Se pone así como dicen los poetas y escritores: gris. Es domingo 2 de octubre de 2016 y la televisión no para de ofrecer imágenes de un huracán que llegará a costas cubanas pronto. Por suerte no está aquí la tormenta definitiva ni es esta la tierra que será devastada.

En Santa Clara, a unos 700 kilómetros de las provincias del oriente cubano, donde Mathew dará su saludo mortal muy pronto, la cercanía del temporal llega con la certeza de la pequeñez que define a hombres y mujeres de esta tierra, aunque veces lo olvidemos; viene como para abofetearnos en el rostro, a ponernos de frente a la realidad de la que huimos siempre.

Después de un 2015 prometedor, con casi un 5 % de crecimiento del PIB; cuando las relaciones de Cuba y EE.UU. parecían ¿ilusoriamente? ponerle fin al Bloqueo y con ello el horizonte de la economía familiar creía mostrar una luz de alivio a los lejos, llega el 2016 con otra recesión considerable; en medio de una presunta crisis energética que nos hace cruzar los dedos: ¡apagones no, apagones no! La llegada de un huracán no es otra cosa que un presagio de tiempos difíciles, de escuchar esas palabras que no queremos: recortes, carencias, dificultades.

martes, 27 de septiembre de 2016

Disquisiciones en un día de lluvia



En Trinidad, a esta hora de la tarde, ya han caído más de 200 milímetros de lluvia. El día, como es de suponer, es más que gris. Es solitario. El techo de mi casa me protege del diluvio, pero se convierte en cárcel. Una cárcel donde no entra el agua a mi cabeza pero moja sin piedad el corazón. Un corazón distendido por malas pasadas, por desengaños y nostalgias. Nostalgias que aparecen en forma de letras, como si quisieran que yo las escribiera impías, desechas, enojadas.

La lluvia tiene esos efectos sobre los estados de ánimos. Y sobre el alma, que en el día de hoy ha aparecido muy mojada y la he descubierto sucia y limpia, llena de penas y glorias, de ángeles y demonios, de miserias y plenitudes. Contradictoria.

martes, 20 de septiembre de 2016

Teo Pereira, el periodismo y la realidad


Foto: Tomada de Internet
En el capítulo del miércoles 7 de septiembre, en la telenovela brasileña Imperio se muestra una secuencia de escenas que refleja las celebraciones por año nuevo y Teo Pereira, ese personaje caricaturesco, ese periodista impertinente dibujado con una gruesa línea de antagonismo en la trama, se ve celebrando la noche vieja a oscuras, con una botella de Wiski, acompañado de la soledad que él mismo ha cosechado.

A estas alturas el público lo menos que dirá es: se lo merece. Hasta yo, valga aclarar, enganchado a Imperio desde hace unos meses, el personaje de Teo me molesta mucho. Es tan incisivo él, tan indiscreto, presto a llamar la atención de todos y acabar con la alta clase brasileña, la pobre alta clase brasileña que quiere, de todas formas, escapar de este demonio de la prensa que no los deja vivir a plenitud. El paralelismo con la figura del paparazzi, aunque técnicamente no lo sea, resulta innegable.

Tan bien configurada está la historia en este sentido que no podemos evitar una polarización inmediata. Amamos a los ricos, es decir, al Comendador y su familia; al Comendador, símbolo de la versión sudamericana del sueño americano, el inspirador pueblerino que logró ascender hasta lo más alto de la escala social carioca y que, pobre de él, tiene que lidiar con las publicaciones inescrupulosas; y odiamos a Teo.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Circuito Sur

Ilustración: Yakumo
Isabel vive en el kilómetro uno del circuito sur, tiene 72 años y es sorda. Habita allí, lejos del centro histórico, a un costado de la carretera que llega a Cienfuegos, donde no pasan los turistas a tomar fotos, donde no hay hostales ni galerías ni bares ni folclore, donde a unos metros de la entrada, un cartel advierte que ya la ciudad acabó. Ese caserío de más de 30 hogares crece año tras año sin que nadie lo conecte a la red hidráulica que abastece al resto de la villa.

El ambiente es bucólico, apacible. Entre casas de mampostería y techos de zinc, se percibe el olor a corrales de carneros, cerdos y pollos. No hay asfalto en los caminos. Frente a las casas, se ve gente bullanguera y pueblerina. Se ven, también, cisternas con armaduras de ladrillo, como viejas bocas sedientas que salen de la tierra dispuestas a tragar mucha agua. Cisternas que son una habitación más de la vivienda; cisternas enormes de más de 800 litros; cisternas medianas y cisternas pequeñas. Para algunos, como Isabel, no hay cisternas.

viernes, 19 de agosto de 2016

Tira Antiolímpica


Para Leslie Díaz Monserrat, tan cómplice de este texto como yo.

¿Qué hacer cuando los deportes te dan igual, y entiendes y conoces y disfrutas muy poco de ellos? ¿Qué hacer cuando llegan las Olimpiadas y te descubres casi sin hablar porque todos aluden a medallas, a tiempos, a países, a records de Usain Bolt y Michael Phelps…?

Porque de pequeño o pequeña —no hay distinción de género— te sentías mejor leyendo libros y esbozando poemas que lanzando pelotas en el barrio. Preferías imaginarte los trazos de Leonardo Da Vinci y pintabas retratos, aunque lo que surgiera en el papel pareciera más cercano a Mujer en el Sillón, de Pablo Picasso. Preferías llegarte a la Casa de Cultura y probar suerte en las clases de canto o de baile, pero nunca pasar por el gimnasio ni por los partidos de voleibol.

lunes, 15 de agosto de 2016

Fidel periodista


Me fascina de los grandes hombres de la historia su capacidad innata de neutralizar a ciertos apologetas. Quiero decir, su capacidad de discursar sobre una realidad de la manera más honesta posible, hasta echar por tierra la idea de aquellos que, de manera oportunista, solo repiten dogmas y ensombrecen la inmensidad de un líder. Fidel Castro, nuestro Fidel, ha sabido emplear las palabras justas para demostrar esta tesis. Fidel de ideas, Fidel irreverente, Fidel periodista. Fidel iluminándome el camino en esta vilipendiada profesión. Y por eso vuelvo a él para recordarme que empiezo caminar por rumbos certeros. Fue Fidel el que dijo, en 1986, en la clausura del V Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (Upec), que a veces hay que criticar no solo funcionarios u organismos, sino a colectivos enteros deformados por la falta de exigencia y control. Fue Fidel el que dijo, ese mismo día: “dudo que los divulgadores de los organismos y los voceros digan los desastres de sus centros; por tanto, el periodista (…) tiene que indagar”. Fue Fidel el que dijo, en esa misma fecha: “prefiero los inconvenientes de las equivocaciones a los inconvenientes del silencio”. Habló, además, de todo lo relacionado con la ética, con la vergüenza del hombre, con la del periodista, con la responsabilidad de ser mediadores entre el pueblo y sus representantes públicos. Refirió, claro está, que de esta manera se defiende y se hace el socialismo. Aquellos que se permiten mojar las manos con la censura inconsecuente, esos funcionarios tras burós, esos administradores, esos directivos que tienen una foto de Fidel a sus espaldas… deberían leer esta y otras, sus líneas sobre la prensa.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Oportunismo


Aprovechar oportunidades no tiene nada que ver con ser oportunista —en toda mi vida he intentado aprender bien esa máxima—, pero es lo primero, justamente, la excusa de los segundos. Muchos la han encumbrado y repetido como una seguidilla, pero a costa de borrar las líneas que separan oportunidad y oportunismo, de por sí difusas, a plena conveniencia. Lo que es lo mismo: la privaron de existir, de darle importancia.

El oportunismo es el arte de aprovechar oportunidades, sí, pero a costa del defecto de otro, de la desventaja del hombre que tropieza y cae —llegado el caso, nosotros mismos ponemos la zancadilla— y así tomar ventaja en esta carrera nuestra de cada día. Un antivalor, vale aclarar, que no escapa a ningún ámbito de la sociedad.

Entronizado, corpulento, bien alimentado y visible solo de soslayo, te lo encuentras, desde pequeño, en la escuela. Va el padre y le da un beso al niño, y le dice que no se preocupe porque va a salir bien. Va el padre y le da un beso a la maestra, y le dice que no se preocupe, que el regalo va a estar bien. Y el niño, bien lo sabe, se siente impune, rey, soberano de todo cuanto acontece en el aula.

miércoles, 22 de junio de 2016

Rocío y Luis


Son, en esencia, padre e hija, aunque los una legalmente las palabras tío y sobrina. Rocío Mena y Luis Blanco al menos en público no han revelado un te quiero, una muestra ínfima de cariño, un simple signo. Pero dicen que nada de eso es necesario, que a veces las palabras y los gestos sobran, que la paternidad es también cuestión de opciones. No solo de fecundidad se trata.

Poco después de cumplir los 7 años, Rocío vio a su padre carnal recoger las maletas y partir para siempre de casa. Atrás dejaba una esposa rota y una niña a la que atajaron todos en casa para llenarle el vacío dejado por la figura masculina que cerró, con el portazo del adiós, una relación que apenas y ha llegado a concretarse.

Vaticinaron unas cuantas lágrimas, una vida triste. Porque las niñas que no sean de papá siempre van a estar triste. Las niñas que no ven una figura masculina que las bese después de venir del trabajo, y no les traigan una muñeca, y no le prometan celarlas con el primer novio, van a estar tristes. Las niñas así, le dijeron, quizás ni sean felices.

martes, 7 de junio de 2016

Inventos para pintar


(Publicado originalmente en  OnCuba)

Tocan a la puerta y él busca el dinero antes de abrir. Baja las escaleras, asegura 60 CUC en sus manos y por fin cierra el trato. Un vendedor le prometió esta docena de tubos de óleo por ese precio y prefiere pensar que esta “gestión” le garantiza no tener que preocuparse por los colores primarios para sus pinturas en los meses venideros.

Es mejor asegurar poco a poco los materiales a que falten en los momentos de creación, cuando la demanda por las obras se dispara o se emocionan las musas. Este artista lo aprendió desde que hizo suyo el mundo de la plástica, donde debe lidiar con la ausencia de un mercado regularmente abastecido para adquirir los materiales indispensables.

Muchos le dijeron que en Trinidad, donde trabaja, la tienda del Fondo Cubano de Bienes Culturales no satisface la demanda; que en el mercado negro están las mejores opciones; que conseguir hasta lo más básico (papeles, lienzos, cartulinas, pinceles, óleo, acrílico…) supone apelar a las estrategias creativas más inverosímiles. Pero de todas formas aquí está, creando.

Como él otros casi 70 artistas plásticos exponen y venden al turismo en la villa trinitaria. Aunque no son los únicos, pues ahí están también, necesitados de insumos, artesanos, ceramistas…

martes, 31 de mayo de 2016

Crónica para fumadores pasivos

Una de las pocas veces que he dado un puñetazo fue a mis 13 años —lo reconozco, el arte de pelear no es lo mío—, cuando en una Disco-Fiñe un bravucón quiso intimidarme de la peor manera que supo: aspiró una bocanada de humo y me la lanzó directo al rostro en una acción que yo interpreté como una bofetada. Lo demás podrán imaginarlo.

Y aquello no ocurrió por obra y gracia del machismo, de exacerbación de masculinidades, de marcas de terreno. Cigarro. Humo. Nada que me desagrade más en este mundo. Desde aquel día juré que ni el más persuasivo de los mortales me haría caer en las garras del tabaquismo.

martes, 12 de abril de 2016

La odisea del transporte urbano, otra vez



A punto estamos en mi semanario de fabricar una extensa compilación de textos con la temática del transporte. Casi una enciclopedia podríamos hacer, porque, como supondrá el lector, más allá de nuestras críticas la situación aun no parece dar grandes giros hacia una situación ideal.

Muchos supusieron que el transporte para las rutas urbanas tendría un toque de gracia tras la aparición de las propuestas no estatales en ciudades populosas como Santa Clara. Y creyeron bien, pues no solo aumentó significativamente la oferta, sino que la competencia con el sector estatal propició que los ómnibus Diana proliferaran como hierba silvestre. Pero en este cuento, donde se corta una raíz, parecen salir dos.

lunes, 4 de abril de 2016

El cambio, la espera, las mentes

Barricada adentro, en el inframundo de los sucesos históricos que transcurren en Cuba a la velocidad de la luz, se libra una batalla de las ideas más profunda que la proclamada por el regreso del niño Elián. Una batalla de pensamiento, quiero decir, porque ahora más que nunca se confrontan en la cotidianidad unos con otros los ideales.

Pareciera como si un pluralismo crónico contagiara las ideas de la gente común en épocas de cambio. Todos y cada uno de nosotros tenemos una opinión formada de cómo queremos al país. Sí, porque en esto del cambio de mentalidades no hay que pensar solo en el viejo funcionario que mira a Cuba con una hoz y un martillo dibujado en las gafas, sino en cómo las mayorías interpretan el futuro que viene. En cómo lo queremos, dicho mejor.

Abogamos en primer lugar por la prosperidad económica, porque tras una crisis de los 90 no admitimos postergar más el desarrollo de este país, tan contraído... Y en medio de todo ello una crisis ideológica, de valores, de pensamiento, donde pugna el ideal tradicional de la Revolución Cubana por modificarse sin tener que vender sus principios.

viernes, 26 de febrero de 2016

Rutina de domingo


A esta hora de la tarde, cuando es domingo de invierno, la brisa mueve las hojas del mango de mi patio con el carácter gélido de mi soledad. Hay indicios de pesadumbre en este rincón del mundo donde ahora te pienso desmedidamente y me he sentado a tomar una cerveza para recordar mis contradicciones. A esta hora de la tarde ya casi no hay sol y yo quiero estar contigo.

A mí alrededor lo mismo de siempre, es distinto. Lo mismo de siempre, siempre eres tú. Las flores que caen del árbol, como cuando caía sobre mí tu sonrisa tras el largo esperar de agosto. El sonido de los gallos del fondo —valga la costumbre— con ese ruido que me trae a recuerdo un coscorrón tuyo de palabras fuertes. La luz tenue del crepúsculo, que va entrando en la noche como tus ojos yo veía dormir en mi regazo.

lunes, 8 de febrero de 2016

Los Gourriel no se fueron

Confirmado: los Gourriel no se fueron. Todo ha sido un error semántico al interpretar la nota publicada por los medios digitales Granma y Cubadebate (la misma, vale acotar). En realidad el que se fue resultó el sitio donde estaban acogidos. Fíjense ustedes mismos: "En horas de la madrugada de hoy se produjo el abandono del hotel donde se encontraba el equipo cubano de beisbol que asistió a la edición 58 de la Serie del Caribe de Beisbol (repetición innecesaria de beisbol, digamos que había premura por el palo periodístico)".

La confusión está dada porque a tantas incidentales innecesarias en la nota, uno termina por pensar lo peor. Pero quitémosla y veremos cual es el resultado de la oración principal: "En horas de la madrugada de hoy se produjo el abandono del hotel -----donde se encontraba el equipo cubano de beisbol que asistió a la edición 58 de la Serie del Caribe de Beisbol, en la República Dominicana----, de los peloteros Yulieski y Lourdes Gourriel Castillo"

jueves, 28 de enero de 2016

Hacer la calle

Fotos: Ramón Barreras Valdés
(Publicado originalmente en Vanguardia de Cuba)

Hagamos el amor y no la guerra, axioma que define a Alex, un chico que decidió llevar una vida sin tapujos, donde —confiesa— supo imbricar dinero, sexo y una carrera universitaria, de la cual acaba de salir airoso. No rebasa los 25 años, pero conoce la vida nocturna de Santa Clara y La Habana con la precisión de un cartógrafo en un mapa.

Alex, por supuesto, no se llama Alex; pero al calor de esta historia, en la que revela los aspectos más personales de su intimidad, quiso mantenerse en el anonimato. Y nos cuenta que sí, que de alguna manera cumplió un viejo sueño infantil de ser ingeniero, y ahora viaja a la capital a «hacer las calles», ese acto de salir a buscar un extranjero decidido a pagarle por placer. «Pero lo hago pa’ pasarla bien, ¿tú sabes? Y cobro pa’ sacarle provecho, aunque no me dedico a eso».

Tonito —que tampoco se llama Tonito ni se dedica a eso— se define más casero. Desde temprana edad descubrió su atracción por los hombres, sin que ello supusiera ningún cambio drástico en su personalidad. De las noches santaclareñas, las relaciones humanas y el sexo a cambio de dinero sabe un montón: «Tengo unos cuantos amigos que lo practican, puedo hablar sin problemas».

Por ellos sabemos que la prostitución masculina está presente en Villa Clara; que parece colarse con sutileza en los rincones, sobre todo, de la capital provincial; que algunos la asumen por necesidad y otros por diversión. Tras esta pista se escurrió «Juveniles» para visualizar un fenómeno que muchos reprochan y otros, sin embargo, ya ven natural.

martes, 26 de enero de 2016

Un cambio en el periodismo cubano ¿Será?

Que el periodismo cubano anda en problemas es algo que usted, amigo lector, de seguro sabe mejor que yo. Que no siempre se acerca a la realidad cotidiana, que por momentos es gris, que debe cambiar los rumbos de su agenda temática... resultan verdades de Perogrullo que ahora mismo no son necesario explicar: lo sabe cuando abre el periódico, enciende el televisor y cambia el dial.

Seríamos seres de otro mundo si no compartiéramos las mismas talanqueras del resto de la sociedad cubana actual, tan empeñada en direccionar el nuevo camino hacia un futuro mejor pero incierto. No obstante, todavía persisten los errores en un periodismo que necesita la urgencia de hacer más.

¿Hacer más? ¿Mejor? ¿Cómo? Fueron estas algunas de las interrogantes que surgieron al calor del encuentro de jóvenes periodistas, efectuado en la mañana del viernes 22 de enero, en la escuela del Partido Carlos Baliño de Villa Clara, donde una representación de nuevos exponentes del sector llegó para debatir un cambio que se impone.

jueves, 21 de enero de 2016

Zapya: una red social off line

Fotos: Yariel Valdés González

(Publicado originalmente en OnCuba)

Socialización con desconocidos, cibererotismo, sexo ocasional e intercambio de archivos, entre otras prácticas, son descubrimientos desplegados por algunos usuarios cubanos a través de una aplicación móvil que les permite interactuar sin necesidad de estar conectados a Internet.

Poco, muy poco, han de imaginarse los desarrolladores de la empresa china Dew Mobile Inc. sobre los usos de su aplicación Zapya entre quienes tienen un teléfono móvil “inteligente” offline.

La facilidad con la que permite intercambiar archivos entre dispositivos móviles ha hecho que Zapya se popularice. Con la misma lógica del Bluetooth, el Zapya aprovecha la señal WiFi de los propios teléfonos para sincronizarlo con otros y permitir así el intercambio de aplicaciones, juegos, archivos multimedia y un chat público. Toda una red social fuera de los ámbitos de Internet, y donde cada usuario es su propio proveedor de servicio.