viernes, 19 de agosto de 2016

Tira Antiolímpica


Para Leslie Díaz Monserrat, tan cómplice de este texto como yo.

¿Qué hacer cuando los deportes te dan igual, y entiendes y conoces y disfrutas muy poco de ellos? ¿Qué hacer cuando llegan las Olimpiadas y te descubres casi sin hablar porque todos aluden a medallas, a tiempos, a países, a records de Usain Bolt y Michael Phelps…?

Porque de pequeño o pequeña —no hay distinción de género— te sentías mejor leyendo libros y esbozando poemas que lanzando pelotas en el barrio. Preferías imaginarte los trazos de Leonardo Da Vinci y pintabas retratos, aunque lo que surgiera en el papel pareciera más cercano a Mujer en el Sillón, de Pablo Picasso. Preferías llegarte a la Casa de Cultura y probar suerte en las clases de canto o de baile, pero nunca pasar por el gimnasio ni por los partidos de voleibol.

lunes, 15 de agosto de 2016

Fidel periodista


Me fascina de los grandes hombres de la historia su capacidad innata de neutralizar a ciertos apologetas. Quiero decir, su capacidad de discursar sobre una realidad de la manera más honesta posible, hasta echar por tierra la idea de aquellos que, de manera oportunista, solo repiten dogmas y ensombrecen la inmensidad de un líder. Fidel Castro, nuestro Fidel, ha sabido emplear las palabras justas para demostrar esta tesis. Fidel de ideas, Fidel irreverente, Fidel periodista. Fidel iluminándome el camino en esta vilipendiada profesión. Y por eso vuelvo a él para recordarme que empiezo caminar por rumbos certeros. Fue Fidel el que dijo, en 1986, en la clausura del V Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (Upec), que a veces hay que criticar no solo funcionarios u organismos, sino a colectivos enteros deformados por la falta de exigencia y control. Fue Fidel el que dijo, ese mismo día: “dudo que los divulgadores de los organismos y los voceros digan los desastres de sus centros; por tanto, el periodista (…) tiene que indagar”. Fue Fidel el que dijo, en esa misma fecha: “prefiero los inconvenientes de las equivocaciones a los inconvenientes del silencio”. Habló, además, de todo lo relacionado con la ética, con la vergüenza del hombre, con la del periodista, con la responsabilidad de ser mediadores entre el pueblo y sus representantes públicos. Refirió, claro está, que de esta manera se defiende y se hace el socialismo. Aquellos que se permiten mojar las manos con la censura inconsecuente, esos funcionarios tras burós, esos administradores, esos directivos que tienen una foto de Fidel a sus espaldas… deberían leer esta y otras, sus líneas sobre la prensa.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Oportunismo


Aprovechar oportunidades no tiene nada que ver con ser oportunista —en toda mi vida he intentado aprender bien esa máxima—, pero es lo primero, justamente, la excusa de los segundos. Muchos la han encumbrado y repetido como una seguidilla, pero a costa de borrar las líneas que separan oportunidad y oportunismo, de por sí difusas, a plena conveniencia. Lo que es lo mismo: la privaron de existir, de darle importancia.

El oportunismo es el arte de aprovechar oportunidades, sí, pero a costa del defecto de otro, de la desventaja del hombre que tropieza y cae —llegado el caso, nosotros mismos ponemos la zancadilla— y así tomar ventaja en esta carrera nuestra de cada día. Un antivalor, vale aclarar, que no escapa a ningún ámbito de la sociedad.

Entronizado, corpulento, bien alimentado y visible solo de soslayo, te lo encuentras, desde pequeño, en la escuela. Va el padre y le da un beso al niño, y le dice que no se preocupe porque va a salir bien. Va el padre y le da un beso a la maestra, y le dice que no se preocupe, que el regalo va a estar bien. Y el niño, bien lo sabe, se siente impune, rey, soberano de todo cuanto acontece en el aula.

miércoles, 22 de junio de 2016

Rocío y Luis


Son, en esencia, padre e hija, aunque los una legalmente las palabras tío y sobrina. Rocío Mena y Luis Blanco al menos en público no han revelado un te quiero, una muestra ínfima de cariño, un simple signo. Pero dicen que nada de eso es necesario, que a veces las palabras y los gestos sobran, que la paternidad es también cuestión de opciones. No solo de fecundidad se trata.

Poco después de cumplir los 7 años, Rocío vio a su padre carnal recoger las maletas y partir para siempre de casa. Atrás dejaba una esposa rota y una niña a la que atajaron todos en casa para llenarle el vacío dejado por la figura masculina que cerró, con el portazo del adiós, una relación que apenas y ha llegado a concretarse.

Vaticinaron unas cuantas lágrimas, una vida triste. Porque las niñas que no sean de papá siempre van a estar triste. Las niñas que no ven una figura masculina que las bese después de venir del trabajo, y no les traigan una muñeca, y no le prometan celarlas con el primer novio, van a estar tristes. Las niñas así, le dijeron, quizás ni sean felices.

martes, 7 de junio de 2016

Inventos para pintar


(Publicado originalmente en  OnCuba)

Tocan a la puerta y él busca el dinero antes de abrir. Baja las escaleras, asegura 60 CUC en sus manos y por fin cierra el trato. Un vendedor le prometió esta docena de tubos de óleo por ese precio y prefiere pensar que esta “gestión” le garantiza no tener que preocuparse por los colores primarios para sus pinturas en los meses venideros.

Es mejor asegurar poco a poco los materiales a que falten en los momentos de creación, cuando la demanda por las obras se dispara o se emocionan las musas. Este artista lo aprendió desde que hizo suyo el mundo de la plástica, donde debe lidiar con la ausencia de un mercado regularmente abastecido para adquirir los materiales indispensables.

Muchos le dijeron que en Trinidad, donde trabaja, la tienda del Fondo Cubano de Bienes Culturales no satisface la demanda; que en el mercado negro están las mejores opciones; que conseguir hasta lo más básico (papeles, lienzos, cartulinas, pinceles, óleo, acrílico…) supone apelar a las estrategias creativas más inverosímiles. Pero de todas formas aquí está, creando.

Como él otros casi 70 artistas plásticos exponen y venden al turismo en la villa trinitaria. Aunque no son los únicos, pues ahí están también, necesitados de insumos, artesanos, ceramistas…

martes, 31 de mayo de 2016

Crónica para fumadores pasivos

Una de las pocas veces que he dado un puñetazo fue a mis 13 años —lo reconozco, el arte de pelear no es lo mío—, cuando en una Disco-Fiñe un bravucón quiso intimidarme de la peor manera que supo: aspiró una bocanada de humo y me la lanzó directo al rostro en una acción que yo interpreté como una bofetada. Lo demás podrán imaginarlo.

Y aquello no ocurrió por obra y gracia del machismo, de exacerbación de masculinidades, de marcas de terreno. Cigarro. Humo. Nada que me desagrade más en este mundo. Desde aquel día juré que ni el más persuasivo de los mortales me haría caer en las garras del tabaquismo.

martes, 12 de abril de 2016

La odisea del transporte urbano, otra vez



A punto estamos en mi semanario de fabricar una extensa compilación de textos con la temática del transporte. Casi una enciclopedia podríamos hacer, porque, como supondrá el lector, más allá de nuestras críticas la situación aun no parece dar grandes giros hacia una situación ideal.

Muchos supusieron que el transporte para las rutas urbanas tendría un toque de gracia tras la aparición de las propuestas no estatales en ciudades populosas como Santa Clara. Y creyeron bien, pues no solo aumentó significativamente la oferta, sino que la competencia con el sector estatal propició que los ómnibus Diana proliferaran como hierba silvestre. Pero en este cuento, donde se corta una raíz, parecen salir dos.