viernes, 27 de marzo de 2015

Hacia el Ecuador


Quizás, cuando aceptó la propuesta de su novio de residir a tiempo completo en un país francamente extraño a ella, mi amiga A. recordó el retrato que guarda su tía de Santa Clara, donde todos los primos posan sonrientes con la ingenuidad de cuando aún no conocían la palabra emigración. Hoy ninguno de ellos vive en Cuba. Solo ella, que parecía aceptar sin reparos lo que le había sugerido esa foto a lo largo de unos cuantos años.

Con la convicción típica de una joven profesional de 24 años, emprendió durante dos meses el escabroso viaje por los trámites legales para asegurar un puesto en el avión que, sin contratiempos, llegó anoche hasta el paralelo ecuatoriano de Quito. La secuencia: solicitud de puesto laboral, legalización de título y compra de pasaje (imposible sin una considerable suma de dinero)... Todo le resultó mucho más fácil gracias a la disposición del gobierno de Rafael Correa de que los cubanos no necesiten solicitar visas a la hora de entrar a su país.

miércoles, 18 de marzo de 2015

¡Ey sí! ¡Así hablan los trinitarios!


Que no me dejen mentir los trinitarios que ahora mismo me lean. ¿Quiénes no han visto el estupor de otros cubanos cuando nos escuchan ciertas palabras y expresiones? De entre tantos rasgos que nos caracterizan a los nacidos en Trinidad, el rico acervo lingüístico —lejos de ser motivo de rubor—, resulta uno de nuestros tesoros más preciados.

Nos enorgullecemos cuando hablamos, o cuando saltan los vocablos típicos de estas tierras al centro sur de Cuba. Si me preguntan ahora mismo si me siento orgulloso de cómo hablo, respondo sin problemas: —¡Ey, sí! Valor el tuyo si piensas que cualquier perturbo va a venir a criticarme. Eso está choteao…

Por estos días leo un ensayo excelente sobre el lenguaje trinitario. El texto no tiene mucho que añadir a quienes crecimos en estos lares pero, por suerte para otros, este es el primer libro (al menos que yo conozca) que aglutina muchas de las expresiones que un lugareño de la tercera villa de Cuba ha exhibido por años con un orgullo particular.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Detrás de la grabadora


Ya lo había dicho una gran periodista profesora mía: la entrevista es el arma básica del periodismo. Que si la forma ideal de obtener información de la fuente, que si el esqueleto para construir todos los géneros, que si endiosa o destruye a la persona… pero nadie, ni ella, me había advertido de las talanqueras que supone llegar al entrevistado.

Entrevistar. Palabra tan romántica. Nos viene a la mente Amaury Pérez en su set de televisión con la hidalguía de los grandes intelectuales enfrente. Pensamos al momento en Ciro Bianchi y su capacidad prodigiosa para recordar cada palabra de la conversación. Ambos con la seguridad suficiente para mantener las personas en vilo y penetrar, con astucia, en los vericuetos de las grandes personalidades.

En estos días me creí el hijo de Consuelo Vidal y me enamoró la idea de llegar hasta Frank Fernández con la misma entereza de Con dos que se quieran. Tan lindo me veía yo hurgando en todas las particularidades posibles sobre el pianista y compositor de más de 650 obras.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Del paquete, la televisión y otros demonios


Servido aun sobre la mesa, el debate sobre el Paquete Semanal continúa robando el sueño de no pocos funcionarios e intelectuales cubanos. Figuran las mismas preocupaciones ¿Cuán nocivo resulta? ¿Qué intenciones hay detrás de sus hacedores? ¿Es realmente una herramienta para enajenar la conciencia sobre el contexto de nuestros ciudadanos? Sin embargo, pocos se detienen a preguntarse sobre su futuro en un país que apuesta por el libre acceso a Internet.

Por suerte, y tras las declaraciones de personas tan puntuales como Abel Prieto, Asesor del presidente, o Fernando Rojas, viceministro de cultura, la idea de prohibirlo cae barranca abajo. Por mucho ha primado la idea de que lo más inteligente resulta idear la propuesta no solo oportuna, sino lo suficientemente ambiciosa y abarcadora que pueda hacerle frente. Proyecto este, en el cual han sucumbido buena cantidad de experiencias.

Aventuras como la televisión digital, la especialización de canales, o la creación de la propuesta alternativa Mi Mochila, —si se tiene en cuenta la primacía que aun conserva el paquete en el gusto de las mayorías— devienen intentos sin resultados objetivos. O quizás no, quizás debamos agradecerle a algún Dios por esta suerte de prueba divina, de preámbulo para cuando vengas los días en que desde la computadora uno pueda buscar la información que desee.