jueves, 15 de agosto de 2013

No tengo Superman, tengo a Elpidio Valdés


Sucumbo ante los encantos de Walt Disney. Lo hice de niño y de adulto no puedo evitar sentir hasta cierta melancolía por aquellos filmes muy efectistas, con dibujos de un trazado exquisito y guiones que no dan pie a la más mínima crítica. Sin embargo – tal vez en el extremo de la sencillez – me enorgullezco de gritar a los 4 vientos cual son mis “muñequitos” preferidos: Elpidio Valdés.

Aprovecho la cobertura de sus 43 años recién cumplidos – justos ayer – para rendirle un tributo que supera su esencia de cubanía, o el derroche de creatividad con que sus realizadores supieron envolverlo; para darle un homenaje no solo porque haya logrado imprimirle a los niños cubanos todo un bagaje sobre las guerras de independencia en la etapa colonial, sino porque demostró cuanto podría hacerse de bueno y tierno en este país de tantas carencias ¿Quién olvida las aventuras de palmiche en aquel capítulo donde El coronel Valdés lo encuentra? Aquel pobre animal avisó a soldados, saludó a sus superiores, tumbó el arroz con boniato… y el café!!!

Superó cualquier predilección por lo foráneo, lo se porque muchas veces nos sentábamos frente al televisor en montones, y agradecíamos tandas enteras con total ausencia de atracciones extranjeras. Reíamos, extasiados, con las ocurrencias de los caballos borrachos en pleno territorio yanqui, en el capítulo Elpidio Valdés contra la policía de Nueva York (1976), o el se siente, se para, se siente, se para… de cortico, cuando por un momento lográbamos preocuparnos porque estaba Elpidio Valdés ¡Capturado! Las niñas les encantaban el de la boda con María Silvia. A nosotros tal vez, la historia del machete. Mi mamá, por ejemplo, dejaba cuanto hacía por sentarse un momento a ver El Clarín Mabí, porque había cierto diálogo que le sacaba unas risas muy persistentes: 

. – Y que ha tocado este? 

– Se oye clarito, clarito… Retiradaaaaaaaaaaa!!!

Nació como personaje secundario. Un mambisito cuyos bocetos simplistas adornaban la historia de un japonés cualquiera en las guerras de independencia de Cuba. Pero aquella esencia tan cubana sobrepasaba el hilo de una trama que no tardó en demostrarle a su creador cuan insípida prometía ser. Entonces Juan Padrón rehizo los bocetos, y dio a luz a un personaje cuyos avatares en la lucha por la libertad de Cuba contra España son hoy un hito en la historia de la nuestra animación.

De aquella idea minúscula de comenzar una historieta en tiempos cuando la realidad de las guerras de independencia no resultaba muy conocida, cuya génesis se la debemos a la revista pionero el 14 de agosto de 1970, hoy persisten una gran cantidad de productos que no pierden la imagen autóctona, al parecer, ya perpetua en nuestro patrimonio. Contiene algunos largometrajes entre los que destacan Elpidio Valdés (ICAIC, 1979), Elpidio Valdés contra Dólar y Cañón (ICAIC, 1983) y Elpidio Valdés contra el Águila y el León.

Suerte la nuestra de contar con aquellos realizadores, o que resultaran creadores de los tiempos de oro de la producción artística cubana, Suerte la nuestra de tener un personaje tan cubano como la propia Virgen de la Caridad. Suerte, mucha, como la de apreciarlos hoy cuando la crisis de creatividad que ha infectado los estudios de animación del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) no deja proliferar ideas encantadoras para el niño de nuestros días. Aunque por muchos Donals y Plutos que hayan, agradezco pensar como el cantautor Carlos Varela: no tengo a Superman, pero sí a Elpidio Valdés.

6 comentarios:

  1. la verdad es que con elpidio sucede lo mismo que con tras las huellas, que podrían ser una basura (k no es el caso) pero es tan cubano que uno los adora... oye y que bien, no sabía lo del cumple de elpidio, me enteré contigo, gracias.

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    1. coincido contigo en lo del elpidio, no en lo de tras la huella, pero sí, la esencia cubana trasciende cualquier atractivo visual... saludos, ahora voy para tu quimbombó

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  2. Elpidio Valdés es el gran personaje animado del siglo XXI en Cuba. Es tan singular, tan cubano, tan simpático... que algunos lo sienten como un personaje histórico. En mi primaria mandaron a escribir una de aquellas valoraciones sobre los héroes de las guerras de independencia y un chiquillo escribió: "Elpidio Valdés fue un personaje positivo. Fue audaz, valiente y decidido..."

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    1. Nada que decir, si ya lo dijiste todo con esta anecdota, o mejor con esta Microcrónica que ya te encargaste de poner en tu blog...

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  3. Elpidio Valdés tiene la misma calidad como otros de procedencia foránea. Lastima que las últimas entregas de los Estudios de Animación del ICAIC del conocido personaje hayan pecado de un excesivo didactismo con esos capitulos del DINAMO y LA BICICLETA... prefiero los antiguos, esos que no se ven muy bien en el televisor. Un abrazo Yasmani Gómez

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    1. Que bien yasamani, que compartamos criterios, elpidio es un hito de la animación cubana, no me canso de repetirlo. Respecto a lo que dices de los animados de hoy, pues tienes razón, por eso prefiero que ni intenten acer un episodio nuevo del mambí. prefiero ver una y otra vez los aniguos. Otros abrazo

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