jueves, 8 de agosto de 2013

Andar La Habana por la Calzada del Cerro


Andar la Habana, como el programa televisivo, sugiere toparse con la riqueza cultural de Cuba. Muchas veces cuestioné las intenciones de ese espacio mediático ideado por Eusebio Leal, el historiador capitalino – cuyo objetivo sugiere la promoción de los valores patrimoniales – porque me parecía un egocentrismo desmedido ¿debía ser aquella realidad la carta de presentación de mi país? Sin embargo, durante mi más reciente visita a la capital, comprobé ciertas insuficiencias en mis criterios.

Descubrí el municipio Cerro después de tantos años como visitante asiduo sin más recorrido que los típicos centros cosmopolitas: Miramar, La Rampa, Habana Vieja. Mas no hay nada parecido a experimentar las vivencias de un turista en barrios periféricos, como los que deleitan la Calzada del Cerro, arteria con una diversidad cultural abrumadora.

En la intersección con la calle Buenos Aires, se erige el convento casa matriz de las Religiosas de María Inmaculada, orden católica de gran acogida en varias regiones cubanas, pero enclavada en una zona muy poco asociada al nombre de la congregación. Parece no compaginar con tanta vida mundana a su alrededor, y si no pregúntenle a los asiduos aduladores de chiquillas que tanto abundan… “¡Ey linda, mira pa’cá! ¿vas a desperdiciar a este macho?”.

Pero el párrafo anterior se trata de religión. Convento católico, luego podemos avanzar cuadras arriba y leer: “templo bautista, Iglesia pentecostal…” mejunje de cristianos en disyuntiva, tal vez unidos cuando de creencias paganas se trata. Yorubas, paleros, abacuás… deambulaban entre collares y vestiduras blancas. Santeros, como se conocen en lo más popular, credos provenientes de lo más autóctono de África y que encuentran en la fusión con la cruz española, uno de los rasgos característicos de Cuba. 

La evidencia la encontré en 2 esquinas. La primera, una calabaza ¿como ofrenda a ochún?, la segunda, ni atreverse a pasar por entre palomas muertas...

Así fue componiéndose un catálogo muy transparente de lo que somos: Religión, humildad y tradición. Todo mezclado entre las costumbres más antiguas de sentarse en los parques a beber cerveza y ron santero o jugar dominó en los portales, y las tradiciones provenientes del cuentarpopismo, evidenciados en los tantos quioscos de helado, la venta de CD piratas y gente con expresión de lucha diaria. Todo fundido con expresiones autóctonas urbanas: rockeros, rastafaris, raperos y mikis (como nos gusta llamar a la gente chic de la farándula).

El Cerro carece del mismo esplendor de algunos homólogos citadinos, sobre todo de los que emergieron en el siglo pasado. Pude ver, detrás de inmuebles casi áridos, con fachadas pintadas en el recuerdo – muchos abandonados entre los intentos furtivos de multiplicar viviendas en miles de minúsculos hogares, y esquinas que comparten los potes de basura con algún servicio de comida rápida – la exquisitez pasada de una arquitectura de amplios valores patrimoniales, hoy moribundos.

Y anduve La Habana, como nuestro querido Eusebio. Pero ya no desde un casco histórico restaurado y polarizado al turismo, sino por una calle, supuestamente insignificante, presta a introducirme en la basta diversidad de mi país. Puro folclore, vista de enigmas de una cultura que ni siquiera tiene conciencia de cuanta riqueza local conserva, aun cuando quiera, en apariencia, parecerse a los gigantes de occidente.

7 comentarios:

  1. Historias como esas son las que convierten a Cuba, no solo a La Habana, en una tierra surrealista, buen post, parece que caminamos contigo por esa barriada.

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    1. Gracias mi buen y nuevo amigo Jose... Cuba es eso y más. Con este post quise hacer una fotografía de aquello, pues a falta de cámara y buen ojo... tenemos la palabra. Ahorita me acerco a tu quimbombó...

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  2. Oye me debes una respuesta.... pk actualizar solo los jueves???? razones personales, tecnológicas o místicas...

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    1. Leete la otra pagina de ste blog y sabrás la respuesta, nada más alejado de una buena historia jeje...

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  3. HOLA LUIS ORLANDO.
    SI TIENES LA OPRTUNIDAD DE SEGUIR RECORRIENDO LA HABANA, TE SUGIERO UN PASEITO POR "LA VIRGEN DEL CAMINO" Y SI ERES MAS A TREVIDO, "LA CUEVITA" EN SAN MIGUEL DEL PADRON.
    IGUALMENTE MARIANAO Y LA LISA MERECERIAN UN POST COMO E STE, Y NI QUE DECIR DE "LA PALMA" Y "MANTILLA" DONDE SE ENCUENTRA LA IGLESIA DE SANTA BARBARA.
    MUY INTERESANTE TU VISION DEL CERRO!!!
    SALUDOS DESDE A CA.

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    1. Bueno, me gustaría en realidad hacer un bosquejo bien atrevido por toda la Habana, porque si algo aprendí de este viaje, de conocer el cerro, fue que hay muchisimo, pero muchísimo de lo que escribir en esta capital nuestra... como también al interior del país claro está... Cuba es así de rica. Saludos

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