sábado, 5 de abril de 2014

Conformismo


La imagen es de internet, pero ilustra bien la realidad
7 horas desde la 1 de la tarde. El carro para llevarme a casa no viene. En la Universidad Central “Marta Abreu” de las Villas a las 8 de la noche llueve persistentemente. No hay comida, ni agua, ni algún establecimiento para comprar más allá del Comedor Central. Ocurrió un apagón justo al esconderse el sol; Ahora solo quiero gritarle a todos mi inconformidad con el sistema de transportación de estudiantes.

No es la primera vez que el ómnibus destinado a trasladar a los de Trinidad nos condena a la espera. Desde que a alguien – un padre de alumno – se le ocurrió la idea de establecer un contrato legal con la agencia de transporte de trabajadores (del turismo) TRANSMETRO, todos pensamos que por fin, después de un lapso enorme de sufrimiento en carreteras, a los universitarios de Santa Clara nos habían otorgado uno de nuestros tantos derechos: viajes tranquilos. Pero a la buena nueva siempre se le sumaron no pocas talanqueras.

Desde que ingresé en 2009 a la carrera de Periodismo, viajo los domingos a las 4:00 PM rumbo a la escuela, y los viernes a la 1:00 PM de regreso a casa. Desde entonces he pasado por todo: Altibajos inmensurables de los precios (primero 80 pesos semanales, luego 30, luego 60, luego 100, ahora 60), viajes herméticos sin aire acondicionado, llamadas de última hora con un “hoy no hay guagua” y a correr rumbo hacia “lo que salga”… y hasta la ausencia de los vehículos por tiempo indefinido porque la “impertinente Mirella” se quejó con la agencia e “imagínense ¿Cómo nos vamos a tirar contra el tren si no tenemos más nada? Eso puede conllevarnos a optar por la opción estatal, un camión a las 2:00 AM que no hay cuerpo que lo resista.”

Según Jacinto, el padre de una alumna que lleva el servicio por parte de los civiles (quien recoge el dinero, quien pone las orden en cuanto a hora de salida, etc.) el contrato es enteramente legal; una cláusula de la empresa que es destinada para ese tipo de servicios. Entonces, valdría reflexionar si no hay un dictamen legal que le permita al usuario a exigir el derecho al buen trato, como personas que pagamos por un servicio.

Sin embargo, la ausencia de opciones realza una actitud prepotente de la empresa por lo cual uno debe callar en aras de no arruinar “lo único que hay”. De hecho, si ahora pagamos 60 pesos a la semana, es porque acudimos a la agencia de Cienfuegos, porque la de Trinidad nos despidió por obra y gracia de nuestras majaderías…

Pero la de Cienfuegos nos ha mostrado un interés a medias. La verdad no se el punto de comprometimiento de esa empresa con la necesidad de los estudiantes. Hasta podría decirse que en cierto punto nos resuelven un problemón y deberíamos agradecer. Pero sería ingenuo creer que no existe beneficio de por medio. Sea cual sea, no es mi problema (por el momento).

Mi problema es que el carro no viene, que llamaron al chofer y dice que está en camino, que ya casi llega… como dijo hace dos horas. Hablamos. Nos molestamos. Prometemos decir muchas cosas mientras aparece, de una buena vez, la guagua entre la oscuridad. Solo las luces pueden verse. ¡Aleluya, Aleluya!... parece escucharse a Handel resonando en nuestros oídos, pese a que llegaremos sobre las doce de la noche a casa, pese a que estamos muy molestos… Pese a tanto nadie dice nada. Todos callamos, arribamos y sacamos sábanas para dormir un rato en la carretera. El chofer dice que si queremos podemos comer algo en Sancti Spiritus, que de todas formas él va a parar allá a cargar gente en la parada.

Sale la guagua y justo cuando dejamos la entrada de la universidad llega la corriente.

4 comentarios:

  1. hola amigo se que se siente en tu lugar y la respuesta lógica es la que dices gran dosis de conformismo con desentendimiento de las autoridades que le competen esas problemáticas

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    1. Ese conformismo nos lleva a que sigamos sufriendo las misma penurias, porque los implicados en la otra parte siguen actuando con la convicción de que la mayoría de las veces no va a pasar nada. Saludos y gracias por pasarte por acá...

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  2. candela mi hermano, el pésame, yo no tuve ese problema en mi vida estudiantil, pero sí mis amigos, a los que muchos tuve que dar refugio una pila de veces, y sé lo que se sufre.... empezaste en 2009???? bte queda poco, pero sí te aseguro algo, aunque no lo creas, lo vas a extrañar....

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    1. jajaja créeme que mis compadres de Santa Clara ya me han tenido que acoger unas cuantas veces, aunque no siempre es por probelmas de guagua jajajajajaa. Pues sí, José Roberto, me queda poquitísimo, apenes dos meses. Lamento no tener más tiempo para el blog, o para buscar temas más acordes a mis intereses pero la tesis me roba tiempo, uf! mi tesis es trabajosa, espero cuando se acabe todo revelar este tiempo como ha sido. Saludos, Sigo tu blog siempre, es de mis preferidos!!!!

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