miércoles, 22 de junio de 2016

Rocío y Luis


Son, en esencia, padre e hija, aunque los una legalmente las palabras tío y sobrina. Rocío Mena y Luis Blanco al menos en público no han revelado un te quiero, una muestra ínfima de cariño, un simple signo. Pero dicen que nada de eso es necesario, que a veces las palabras y los gestos sobran, que la paternidad es también cuestión de opciones. No solo de fecundidad se trata.

Poco después de cumplir los 7 años, Rocío vio a su padre carnal recoger las maletas y partir para siempre de casa. Atrás dejaba una esposa rota y una niña a la que atajaron todos en casa para llenarle el vacío dejado por la figura masculina que cerró, con el portazo del adiós, una relación que apenas y ha llegado a concretarse.

Vaticinaron unas cuantas lágrimas, una vida triste. Porque las niñas que no sean de papá siempre van a estar triste. Las niñas que no ven una figura masculina que las bese después de venir del trabajo, y no les traigan una muñeca, y no le prometan celarlas con el primer novio, van a estar tristes. Las niñas así, le dijeron, quizás ni sean felices.

martes, 7 de junio de 2016

Inventos para pintar


(Publicado originalmente en  OnCuba)

Tocan a la puerta y él busca el dinero antes de abrir. Baja las escaleras, asegura 60 CUC en sus manos y por fin cierra el trato. Un vendedor le prometió esta docena de tubos de óleo por ese precio y prefiere pensar que esta “gestión” le garantiza no tener que preocuparse por los colores primarios para sus pinturas en los meses venideros.

Es mejor asegurar poco a poco los materiales a que falten en los momentos de creación, cuando la demanda por las obras se dispara o se emocionan las musas. Este artista lo aprendió desde que hizo suyo el mundo de la plástica, donde debe lidiar con la ausencia de un mercado regularmente abastecido para adquirir los materiales indispensables.

Muchos le dijeron que en Trinidad, donde trabaja, la tienda del Fondo Cubano de Bienes Culturales no satisface la demanda; que en el mercado negro están las mejores opciones; que conseguir hasta lo más básico (papeles, lienzos, cartulinas, pinceles, óleo, acrílico…) supone apelar a las estrategias creativas más inverosímiles. Pero de todas formas aquí está, creando.

Como él otros casi 70 artistas plásticos exponen y venden al turismo en la villa trinitaria. Aunque no son los únicos, pues ahí están también, necesitados de insumos, artesanos, ceramistas…