martes, 29 de diciembre de 2015

Viajar en motoneta por Santa Clara

Fotos: Alejandro de la Torre
Al viejo Ricardo Suárez no le pareció sorpresa la aparición de las primeras “motonetas” en Santa Clara, esa suerte de triciclo veloz que ha venido a aliviar el transporte público de la ciudad, como en ningún otro lugar de Cuba. A sus 82 años ya ningún invento nacional lo despabila. Desde la crisis de los noventa, el eufemístico “Período Especial”, Ricardo ha visto de todo.

“Ahora resulta que una motoneta es un invento divino. Y yo que hasta hace poco creí que eran los moños de una colegiala”, bromea.

De vez en cuando Suárez se monta en una, sobre todo cuando necesita ir al hospital a hacerse sus chequeos de rutina. “Son hasta sabrosas, uno va cogiendo fresco en el camino y llegas bastante rápido sin hacer mucha cola ni nada. Si tienes el dinero hasta la puedes alquilar”, dice.

La motoneta es una motocicleta adaptada. Es la transformación de la clásica moto convencional a un triciclo con “cama”, asientos y velocidad. El motor puede ser, fundamentalmente, de auto Lada o de Peugeot. Pueden tener tres o cuatro ruedas. Eso sí, corren rápido. Una suerte de mezcla entre Frankestein y los robots Transformer que, sin avisar, han poblado las calles de la ciudad para demostrarle a la gente que una alternativa al transporte público, siempre es posible cuando es necesaria.