lunes, 27 de abril de 2015

Disquisiciones en el umbral de la morgue


Una ciudad cualquiera. Un hospital como otros. Espero la doctora que atienda mi caso. Leve. Rutinario. Un exudado de garganta para conocer por qué tengo usuales infecciones. También caminan por doquier mujeres para examinarse ciertas partes íntimas. Y ahí estoy yo, en espera de la seño que indique que no hay problemas en que me atienda, amén de que no sea oficial mi turno. “Un caso como otros para resolver”, digo a mis adentros para aliviarme la conciencia y aceptar lo ilícito.

Como debo esperar por la especialista, me siento en un muro. Contemplo el ambiente de la salud. La misma salud quebrantada de los pacientes que la visitan es lo que veo alrededor. Pero no pretendo ser parte de esta “juventud hipercrítica”, así que intento hacer pasar inadvertidas tantas desavenencias físicas: paredes corroídas, sitios despintados, mugre en algunas puertas, verde musgo en los muros, como si aún viviésemos los duros tiempos de los 90. “De todas formas agradezco que sea gratuita”, digo y repito tantas veces, para que no se me olvide que a pesar de tanto, nuestra medicina es inquebrantable…

viernes, 17 de abril de 2015

Palabras a la WI-FI de Trinidad


Cuba. Trinidad. Parque Céspedes. Acontecimiento significativo: la Ciudad Museo del Caribe se convierte en el segundo lugar del país en extender el servicio de navegación internacional desde una red WI-FI, con ancho de banda de dos megabyte de capacidad.

La imagen resulta atractiva. En la gráfica de este post se muestra lo que pronto se hará palpable en otros rincones nacionales: gente enfrascada en su conexión desde los dispositivos que deseen, sin necesidad de colas, ni turnos, ni computadoras asfixiadas por la demanda diaria. —Aunque la verdad, esto no es novedad para muchos de ellos, que llevan años desfalcando sin tapujo alguno el internet inalámbrico que el Iberostar Grand Hotel Trinidad, ofrece en exclusiva para sus clientes. “Hay que saber jugarla para tener el servicio, que en el mundo entero no cuesta casi nada”, repite uno de los tantos usuarios fortuitos de ese espacio.