sábado, 19 de abril de 2014

Semana Santa en Trinidad (+ fotos)

 
Tanto se ha escrito respecto a las procesiones en Trinidad (…) que es necesario hurgar entre papeles apolillados, desentrañar bien la tradición, y sumergirse como en una piscina de aguas divinales, para decir algo nuevo, interesante (…) respecto a la tradición más solemne: el drama solemne de la Pasión y Muerte del Redentor de la Humanidad, como ninguno de los viejos pueblos de Cuba.

Francisco Marín Villafuerte

Sea finales de marzo, pleno abril, y en ocasiones mayo —según lo dictado por el calendario judío— la Semana Santa es la celebración por excelencia de la Religión Cristiana, conmemoración de los días finales de Jesús, mesías del Dios de Israel. Para la iglesia Católica comienza desde el domingo de ramos en recordación de la llegada del Hijo del Hombre hasta Jerusalén. Y el domingo de ramos marca también la celebración religiosa que con más arraigo se da en una pequeña ciudad del centro sur de Cuba, la mejor conservada de América Latina: la singular Trinidad, cunas de tantas costumbres y tradiciones.

En las postrimerías del siglo XXI, en la era del agnosticismo, de la racionalidad, todavía la procesión de viernes santo atrae una inmensidad de gente hasta las calles empedradas, como recuerdo de una práctica que dice ser de las más pintorescas del mundo cuando de recordar el recorrido hasta el Gólgota se trata.

No es hasta el siglo XVIII que existe noticia de verdaderas procesiones de semana santa en Trinidad. Antes resultaba improbable por la inexistencia de un complejo religiosos mejor estructurado, además de la precariedad de las calles y la falta de las figuras emblemas que sirven para la recreación de los pasajes religiosos. Se cree que la primera procesión de jueves santo salió el 16 de marzo de 1716 presidida el obispo fray Gerónimo Valdés, luego de la llegada a estas tierras de la imagen del Cristo de la Vera Cruz en 1713.